
Santa Clara, CA — El astro puertorriqueño Benito Antonio Martínez Ocasio, conocido mundialmente como Bad Bunny, se convirtió el 8 de febrero de 2026 en el primer artista latino en encabezar el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl LX, presentado por Apple Music en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California.

Bad Bunny, revelado como cabeza de cartel en septiembre de 2025, ha dicho en múltiples ocasiones que su carrera está profundamente arraigada en su identidad puertorriqueña y en la música en español —«toda su música está grabada íntegramente en español» y no planea cambiar su idioma por éxito comercial— una postura que ha definido parte de su imagen artística global.
Durante la cobertura de su actuación, diversos medios destacaron que el espectáculo este año se realizó íntegramente en español, algo inusual para uno de los escenarios televisivos más vistos del planeta.
“Yo soy puertorriqueño. ¿Por qué yo tengo que cambiar? Nadie le pide a un artista gringo que cambie…” como una cita literal de una entrevista en 2021, el sentimiento general de defender el uso del español y afirmar su identidad ha sido reiterado por el artista en numerosas entrevistas y apariciones públicas previas al Super Bowl 2026.

Celebración de la cultura y orgullo latino
La participación de Bad Bunny en el evento fue descrita por varios medios como un homenaje a la cultura puertorriqueña y latina, combinando elementos tradicionales con música contemporánea y una puesta en escena visual que evocó la vida cotidiana de la isla.
El arranque del espectáculo incluyó escenas con sombreros tradicionales, vendedores callejeros y símbolos culturales, enviando un mensaje de inclusión y representación a una audiencia global.
Además, su actuación siguió a un momento histórico en su carrera: semanas antes, Bad Bunny había hecho historia al ganar el Grammy al Álbum del Año con un disco completamente en español, un logro sin precedentes para un álbum en idioma distinto al inglés.

Mensajes detrás del espectáculo
Si bien algunos analistas esperaban declaraciones políticas fuertes durante el espectáculo, reseñas destacaron que Bad Bunny se centró más en celebrar su herencia, transmitir alegría y unidad, y rendir homenaje tanto a Puerto Rico como a la comunidad latina en general.
Pese a la controversia y críticas de ciertos sectores que consideraron inusual la presencia de un set completamente en español en la plataforma mediática más estadounidense del año, la actuación fue ampliamente vista como un momento de orgullo cultural y visibilidad para los latinos y puertorriqueños en el escenario global.

